#Mundo|La B, de Bisexual

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No es que no haya bisexuales, o no es que seamos menos. Es más: si un hombre se topa con otro hombre, y este hombre le coquetea, es casi igual de probable que sea gay a que sea bi. Sí, no me lo estoy inventando. Según el estudio The Man Box, de 2017, en la población de hombres de México de entre 18 y 30 años, el 6% se identificaron como homosexuales y el 5% como bisexuales. Sí, hay un montón de nosotros.

¿Por qué entonces me encuentro con gente cuya visión de mí cuando se entera que no nada más he salido con hombres? Cuando llega a salir que tuve una relación larga, o que viví con alguien, a propósito me refiero a mi exnovia como “mi ex”, solo para ver si este vato será otro que asuma de inmediato que soy gay. Sí, parece que el mito es cierto, y que la gente dentro de la comunidad LGBT+ piensa que la B es por “Bellotas”.

¿Qué es la bisexualidad, a fin de cuentas? Es una orientación sexual cuyo objeto de afecto/atracción/erotismo/etc son hombres, mujeres, y también quienes salen del binarismo. Es fluida, en cuanto a que no se expresa en porcentajes exactos, ni es un juego de suma cero: no pasamos de hombre a mujer a hombre a mujer, para reafirmarla. Podríamos salir diez años con puras mujeres, pero eso no nos quita la bisexualidad ni nos hace menos bisexuales. Yo no tengo etapa gay, o etapa hetero, porque no soy ni gay ni hetero. Se hace mucho el comentario de que hay gente que voltea heteros, así que supongo que a mí como bisexual me voltearon, pero no completo, si no a la mitad. Lo cierto es que no estoy a la mitad de nada. Mi orientación es completa.

Lo sé. Hay ideas de que la bandita bisexual somos de gustos binarios. Seguro hay quienes son más binarios, pero la bisexualidad no es exclusiva hacia hombres y mujeres.

Y ahí viene la pregunta… ¿Qué diferencia a la bisexualidad de la pansexualidad?
(suspira)
La respuesta me ha resultado complicada de entender, porque muchas muchas veces encuentro que la gente en redes define a la pansexualidad comparándola con cosas que la bisexualidad no es. O encuentro pansexuales que se definen comparados con conceptos incorrectos sobre bisexualidad. No es que la diferencia sea que bis nada más queremos con hombres y mujeres. Tampoco es que bisexuales tengamos preferencia por un género sobre otros, porque no necesariamente es así. Y, me gustaría no hacer esta aclaración pero lo he leído muchas veces en redes, tampoco la diferencia involucra a las personas trans. Las personas trans no son un género aparte. A todas las orientaciones sexuales nos pueden gustar personas trans.

La diferencia es, hasta donde puedo leer en redes, el género. La bandita pan dice que el género no es lo que les gusta de la persona, mientras que a la bandita bi sí nos atrae eso también. Ojo, no es que descartemos por género, o que seamos superficiales, o que si eres pan te enamoras de la persona y si eres bi del género. No. Yo también me enamoro de la persona, pero en mi caso el género y su expresión forma parte de la persona, y en el caso de la bandita pan, según les entiendo, no. No somos tan diferentes: a ambas orientaciones nos puede atraer cualquier persona, la diferencia está en el cómo.

El otro día fui con la gente del nuevo trabajo al centro a echar la chela; supongo que en algún momento de la tarde mencioné a mi exnovia. Después fuimos a bailar a un lugar de ambiente, y yo bailando y etc. Luego de un rato uno de mis compañeros me preguntó, después de aclararme que lo hacía solo por comprender, si soy gay o bisexual. Y es bonito, luego de meses de hombres que creen que solo existen heteros y gays, que alguien tenga en cuenta la existencia de la bisexualidad cuando me está conociendo. También es peculiar que haya sido un hetero, pero la bisexualidad no es la única disidencia sexual invisibilizada. Sigue habiendo hoy, en pleno junio de 2021, gays blancos en Twitter que se refieren a la Marcha del Orgullo LGBT+ como “marcha gay”… (suspira otra vez)

Sí, el sábado 26 salí a marchar la 43° Marcha del Orgullo LGBTTTI+ de la Ciudad de México. Marché con mis amixes, con el chico que me gusta y con la gente que me salvó. Marché porque la pandemia de COVID-19 no ha hecho mas que poner más difíciles las condiciones de vida de mucha gente LGBTQ. Marché porque es mi primer Pride fuera del clóset, marché con la gente que fue a las calles a hacer una protesta política, y por quienes no pudieron salir, ya sea de su casa, de su trabajo o del clóset. Marché porque no olvido que el que yo tenga una familia que abraza mi identidad, y amigos que no la cuestionan sigue sin ser la norma. Marché haciéndome visible, con una banderota bi encima de mí, ondeándola en la Plaza de la Constitución a todo lo alto, para que la gente viera, y para que la gente se acercara a preguntar de quiénes es esa bandera, y para que una pareja, padre y madre de una bisexual, se acercaran a preguntarme qué significan los colores. Marché para que el mundo recuerde que aquí está la B, y que también se escribe en mayúscula.

Fuentes: El Closet LGBT , Portal Diverso Ecuador.

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