#Mundo| QUITAN LA CUSTODIA DE UNA NIÑA A LA MADRE, POR SER LESBIANA, Y SE LA DAN AL PADRE, MALTRADOR

Anayasi Parra es una mujer lesbiana, como tú o como yo. Es médica de profesión. Antes de salir del armario y reconocerse como lesbiana estuvo casada con un hombre, el que la dañó física y psicológicamente.

De esa unión nació una niña, una niña a la que su madre lleva cuatros años sin ver. ¿Y por qué? Por ser lesbiana. Y porque a la jueza que llevó el caso de la custodia ser lesbiana le parece mucho más grave que ser un maltratador.

Es la terrible historia de Anayasi, que vive en Sinaloa, un estado mexicano que se caracteriza por la violencia que se ejerce sobre las mujeres. Este es otro ejemplo más, violencia institucional y judicial.

A la jueza Marisela Huerta del I Juzgado de Familias de Guasave, le tocó hace seis años lidiar con un divorcio y la petición de custodia de ambos progenitores de la pequeña.

Él, el padre, tenía varias denuncias por violencia física ejercida hacia su esposa y su hija, además de allanamiento de morada, lo que equivale a «¿no me permites entrar a tu casa? Pues entro por la fuerza».

Ella, la madre, una médica con un buen trabajo y pareja femenina.

¿Pues qué decide la jueza? Que la niña debe estar con su padre porque la madre es un mal ejemplo, no vaya a ser que la niña se haga lesbiana también.

Empieza ahí una batalla judicial y una larga pesadilla para Anayasi, que lleva seis años luchando por su hija y cuatro años sin poder verla, abrazarla, besarla. 

La llama por teléfono todos los días, pero él no le permite hablar. A veces él decide dirigirle la palabra y le dice que es el precio que tiene que pagar por estar casada con una mujer, que es un mal ejemplo para la niña.

Todas las valoraciones psicológicas a las que Anayasi se ha sometido en el juzgado son positivas y concluyen que son aptas para que ella tenga la custodia de su hija. Pero la jueza se la sigue negando. 

Hace cuatro años la jueza lesbófoba la permitió visitas a su hija en la casa del padre, ella se negó argumentando que en esa casa había sido maltratada y golpeada, así que la jueza, en lugar de permitir que la niña fuera con su madre a otro lugar, las negó por completo.

Anayasi ha denunciado a la jueza por lesbofobia. «Lo único diferente que tengo a él es que yo estoy casada con una mujer», dijo a los medios.

Un nuevo juicio debía celebrarse estos días pero se ha aplazado a 2021 porque el padre no presentó evaluación psicológica.

Una historia triste, lamentable y muy injusta, que deja mucho dolor a su paso, sobre todo el de una niña que lleva cuatro años sin ver a su mamá.

Fuente: Madres Lesbianas, Portal Diverso Ecuador.

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