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#Mundo| Óvulo de papá, vientre de mamá

Oveja Rosa es la revista de la diversidad familiar, por eso nos encanta poder contar historias sobre nuestras familias, hechas con amor y muy alejadas de los añejos cánones de la «familia tradicional».

Esta es la historia de amor y paternidad de Máximo y Nadia:

«Soy Máximo y mi historia es junto a mi compañera Nadia.
La historia de mi transición como hombre transgénero coincide con mi deseo de ser padre.
A medida que pudimos avanzar con mi compañera en ese deseo se fue rompiendo cada vez más el closet de la cis-normatividad para mí.

Yo deseaba a mi bebé siendo quien soy: un papá transgénero!

El método que decidimos es el conocido como ROPA (por sus siglas: Recepción de
Ovocitos de la Pareja), de modo de poder tener ambos participación en el proceso de
reproducción asistida.

Al iniciar el proceso ya me identificaba como hombre transgénero, sin embargo tuve
que resistir con mi identidad ya que el método ROPA aún se publicita y anuncia para
“parejas igualitarias”, o bien “parejas formadas por dos mujeres que desean ser
madres” y que optan por “una maternidad compartida”.

Todavía así lo encontramos en diferentes Centros de Reproducción Asistida desde
una perspectiva binaria de género y biologicista.

Las personas transgénero se invisibilizan de estos métodos de reproducción humana
quedando expuestas a un discurso médico que no respeta nuestra identidad. Lo cierto es que los hombres transgénero podemos utilizar nuestros óvulos y realizar este método, como así también otros procedimientos de reproducción asistida.

También podemos ser padres gestantes llevando a cabo nuestros embarazos. En el caso de los hombres transgénero que se encuentran en tratamiento de reemplazo hormonal el mismo debe suspenderse temporariamente para iniciar este procedimiento. La estimulación de los ovarios es de aproximadamente 10 días y luego, de acuerdo con lo evaluado por nuestro médico, se podrá retomar con el TRH.

Comenzamos nuestro proceso ROPA a principios de 2019. Para recurrir a esta técnica se debe realizar el tratamiento de Fecundación in Vitro (FIV), un tratamiento de alta complejidad mediante el cual se fecundan los óvulos obtenidos con material genético (gametos) de donante. Se utilizan los ovocitos de una de las partes y el embrión resultante se transfiere al útero de la otra persona, participando ambas partes del proceso. Este procedimiento también permite a las parejas la vitrificación de embriones restantes para otros futuros embarazos.

La experiencia en el transcurrir por los diferentes espacios hasta logar el embarazo nos demostró que las parejas de la diversidad LGBTIQ+, en general, son expertas en buscar médicos respetuosos de nuestras identidades. Nuestro acceso a la salud tiene ese condimento de foros, búsqueda específica de información y profesionales recomendados para no vernos expuestos a ningún tipo de maltrato o falta de conocimiento.

Para una masculinidad trans es complejo el ámbito de reproducción asistida por ser un ambiente muy asociado al género femenino y al ginecológico.

No es solo el hecho de realizar frecuentes ecografias trasvaginales (cada dos días para ver la evolución de los óvulos), las molestias ováricas y la estimulación hormonal. A la parte física se nos suma la tensión de ser diferentes al común de pacientes (en general, mujeres) que accede a estos espacios.

La suerte estuvo de nuestro lado, nuestrx hijx Kai prendió en el útero de Nadia al
primer intento. En la primer transferencia embrionaria ya estábamos embarazados!

Nos gusta decir que somos una familia queer, no nos identificamos como heterosexuales.

Hemos vivido como “lesbianas” mucho tiempo a los ojos de la sociedad pero, en mi caso, nunca me identificó ya que soy pansexual. Por eso, cuando hablamos de identidades, es bueno preguntar y respetar las identidades de todxs. Tener un integrante trans en tu familia te cambia la perspectiva del mundo.

Decidimos el nombre Kai porque no tiene marcación de género binario, es un nombre
hawaiano que significa “mar”.

Tratamos de evitar el uso exclusivo de colores binarios en su crianza (rosa/celeste), utilizamos todos los colores. Cuando nos preguntan: “es nene o nena?” la respuesta es “aún no lo sabemos” y ahí aparecen más colores y con ello más amplitud de posibilidades.

Fuente:Oveja Rosa, Diverso Ecuador

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